Tras muchos meses de frío, por fin ha llegado el tan esperado verano. Los días cálidos, incluso sofocantes, a veces nos hacen sentir demasiado calor. Durante siglos, los asiáticos han tenido sus propios métodos infalibles para lidiar con esto.
¿Cómo soportan las altas temperaturas?
Según la Medicina Tradicional China (MTC), todos los fenómenos que nos rodean pueden dividirse y describirse según dos fuerzas opuestas y mutuamente complementarias. yin i yang Es decir, frío y calor. Para mantener la salud y el bienestar, es esencial que estas fuerzas permanezcan en equilibrio.
El verano es la estación descrita como la más yang, o período caluroso. Es una época de máxima actividad, energía y crecimiento, durante la cual el exceso de yang puede ocurrir con mayor facilidad, manifestándose como una sensación de calor intenso, deshidratación, estreñimiento, inflamación, aumento de la presión arterial e insomnio. Es entonces cuando debemos cuidar el yin manteniéndonos bien hidratados y consumiendo alimentos refrescantes. La mayoría de las frutas y verduras consumidas crudas tienen propiedades refrescantes. Según la Medicina Tradicional China, los siguientes alimentos son especialmente recomendables durante el verano:
- Verduras: lechuga, pepinos, rábanos, brócoli, calabacín, espárragos, apio
- Frutas: manzanas, fresas, sandías, melones, naranjas, pomelos, limones, limas, tomates
- Legumbres y cereales: frijoles mungo, arroz, leche de soja, tofu, trigo y productos derivados del trigo.
- otros: algas marinasmenta, yogur, mejillones, cangrejos, pimienta blanca
También conviene saber qué alimentos provocan calor para no excederse si sientes demasiado calor. Estos incluyen:
- Estimulantes: alcohol, café, cigarrillos,
- especias: pimienta de cayena, ajo, jengibre, canela, mostaza,
- Verduras: zanahorias, perejil, remolacha, batata, puerro, cebolla, calabaza (especialmente cocida).
- Frutas: dátiles, cerezas
- La mayoría de los productos de origen animal: huevos, quesos duros, carne roja, aves de corral, atún, salmón, camarones.
- Legumbres y cereales: frijoles negros y rojos, avena, espelta,
- otros: pasta de miso, salsa de soja, manteca
El método de preparación influye significativamente en las propiedades térmicas de los alimentos. La cocción prolongada, la fritura, la molienda y el rallado inician el proceso de descomposición de los alimentos en fragmentos más pequeños, lo que permite una digestión más rápida y proporciona al cuerpo más calor.
También se cree que añadir un poco de especias picantes es beneficioso en los días más calurosos. Inicialmente, producen una sensación de calor que luego se extiende a la superficie del cuerpo, reduciendo la sensación térmica. No se recomiendan las comidas copiosas en verano, ya que provocan somnolencia. Entre estos alimentos se incluyen grandes cantidades de frutos secos, huevos y carne. Además, no se recomienda consumir grandes cantidades de alimentos fríos, especialmente después de las comidas. Los asiáticos atribuyen esto al hecho de que los helados y las bebidas frías provocan contracciones estomacales, deteniendo el proceso digestivo e impidiendo que el calor corporal se disipe.
¿Qué debes beber y comer en los días calurosos para mantener el equilibrio de tu cuerpo? Aquí tienes algunos ejemplos de comidas y refrigerios fáciles de preparar:
Para beber: limonada casera preparada con agua fresca pero no helada, limas, menta y pepinos verdes.
Para el desayuno: arroz con sandía en rodajas y fresas.
Para cenar: pescado blanco magro al vapor, cubierto con algas, espolvoreado con semillas de sésamo, una pizca de chile y un chorrito de zumo de limón, acompañado de un bol de ensalada fresca.
Para una cena temprana: una ensalada ligera, por ejemplo, hecha con verduras frescas, aderezo de naranja y fideos de frijol mungo.
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La dietista clínica Monika Wodyczk